Foto multas son uno de esos temas polémicos que las autoridades no quieren reconocer, desde hace algún tiempo hemos venido escuchando diversas voces que hablan cómo empresas privadas son las que se han encargado de establecer no solo el formato de fotomultas, la instalación de cámaras y hasta señales de tránsito en las vías de nuestras ciudades y carreteras nacionales, sino que son precisamente estas mismas empresas privadas las que se están enriqueciendo con el recaudo de los dineros pagados, de manera injusta y sin piso jurídico, por los ciudadanos. Tenemos conocimiento que en ciudades como Floridablanca, Santander, por citar solo un ejemplo, a cada hogar le han llegado hasta dos fotomultas.

En muchos casos, son los propietarios de vehículos quienes a la hora de realizar algún trámite, se enteran que tienen una fotomulta a su nombre, la cual nunca fue notificada oportunamente como lo determina la legislación colombiana; con el agravante que le están cobrando intereses sobre la multa, otro tema ilegal, con lo cual se evidencia que el único interés verdadero de las empresas privadas (que entre otras cosas, no sabemos de qué forma se otorgaron estos contratos y bajo qué control o veeduría), es facturar para su propio beneficio, pasando por encima de las leyes colombianas y desconociendo de manera temeraria los derechos de los ciudadanos, como el Debido Proceso. Recordemos que el pasado 18 de enero el Alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, revocó unas 170.000 multas originadas por fotodetección, por irregularidades en el proceso de imposición y notificación, entre otros.

Es importante igualmente recordarles a nuestros lectores, que El Código Nacional de Tránsito artículo 129 Parágrafo 1° dice: “Las multas no podrán ser impuestas a persona distinta de quien cometió la infracción.” Por lo cual al imponer una infracción apoyada en una fotografía, donde lo que se ve es un vehículo y su placa, en la que no se puede identificar plenamente al conductor, se generan vicios de fondo y de procedimiento; en Colombia la responsabilidad es subjetiva y no objetiva, por lo tanto no se puede culpar al vehículo, sino al conductor infractor. Como si esto fuera poco, para que un comparendo sea válido, debe contar con dos firmas, la del agente de tránsito que asegura haber visto cómo se cometió la infracción y la del conductor del vehículo o en su defecto, la de un testigo que confirme la afirmación de  la autoridad de tránsito y en un fotocomparendo solo hay una firma digital y en nuestra legislación no existen las firmas digitales para los funcionarios públicos, con lo cual encontramos otras graves irregularidades en este procedimiento, aparte de esto, si el comparendo fue notificado después del tercer día, ya es nulo; y este común denominador lo encontramos en la gran mayoría de comparendos impuestos por fotomultas.

Ahora bien, no podemos quedarnos callados, ni de brazos cruzados, al saber que se está abusando de los conductores de manera arbitraria. Por tal motivo, nos pusimos en contacto con el abogado Edgar Eduardo Balcárcel Remolina, uno de los mayores estudiosos y conocedores sobre infracciones de tránsito en Colombia, con más de 13 años de experticia en el tema, con quien hablamos sobre los vacíos jurídicos que dejan sin piso las fotomultas; partiendo de que en nuestro país no existe una sola ley que avale la creación de las fotomultas y tampoco están estipuladas en el código Nacional de Tránsito, por lo cual carecen de ‘tipicidad’.

Es así como Asomocol tomará este delicado asunto en sus manos y empezará a interponer las acciones legales y jurídicas necesarias para lograr el restablecimiento de los derechos de los motociclistas que hayan sido víctimas de las fotomultas, buscando los responsables en las empresas privadas y las entidades gubernamentales, para que sean sancionados de acuerdo a la ley. Muy pronto les estaremos informando del procedimiento para que nos hagan llegar las fotomultas que ustedes, queridos lectores, hayan pagado de manera injusta, porque tomaremos la vocería de los ciudadanos y por medio de  una acción de grupo, haremos respetar los derechos que han sido vulnerados y buscaremos la retribución de los dineros pagados.

Como si esto fuera poco, les dejo algunas inquietudes finales: ¿Qué entidad supervisa o hace un control de los dineros recaudados por fotomultas? ¿A dónde van a parar y en que porcentajes realmente se están distribuyendo estos recaudados por este concepto? ¿A dónde van a parar los intereses cobrados por esta infracciones? ¿Quiénes están detrás de estas irregularidades que atracan el bolsillo de los conductores?